Gabinete prensa low cost: 3 razones por las que funciona

Si has clicado en este artículo es porque te gustaría disponer de un gabinete de prensa low cost. Sigue leyendo para saber por qué sí funciona.

gabinete prensa low cost

Es una práctica habitual en muchas empresas contratar a un becario para que se encargue de las redes sociales. Lo he escuchado en numerosas ocasiones y no me sorprende, pues tampoco hay que ser un genio para hacer una página en Facebook, pero creo que los empresarios que hacen esto cometen un error porque están obviando la mayor parte de posibilidades de la comunicación digital. Desde que la comunicación cambió, las agencias han adaptado sus precios drásticamente y ha aparecido la figura del gabinete de prensa low-cost, más caros que contratar a un becario, pero a buen precio y muchísimo más eficientes en el ámbito de la comunicación.

Y es que el precio de una estrategia de relaciones públicas varía mucho en función de la agencia que se elija. Las más caras pueden llegar a cobrar por encima de 5.000€ al mes por tener a un equipo de consultores y becarios a su servicio, pero no es lo más habitual. Otras manejan rangos de precios más ajustados, que van desde los 1.200€ hasta los 3.000€ dependiendo de los requerimientos del cliente. Esto, repito, cuando se trata de una estrategia completa.

Para servicios más específicos, como puede ser el envío de una nota de prensa, los precios pueden dispararse hasta los 1.000€, aunque hay empresas que pueden hacerlo por unos 300€. ¿Merece la pena pagar de más a sabiendas de que la repercusión no va a ser necesariamente mayor? Apablo Comunicación ofrece un completo servicio de relaciones públicas a un precio notablemente inferior al del resto de agencias de comunicación. Escríbenos, cuéntanos qué necesitas y nuestra propuesta te sorprenderá.

Comunicar por menos dinero

Conseguir que las marcas aparezcan en los principales medios sigue siendo importante, pero en Internet las empresas tienen la oportunidad de comunicarse a sí mismas, por lo que la parte central del esfuerzo ya no se centra en llamar a las redacciones -aunque también se sigue haciendo-, sino en conseguir un mejor posicionamiento en Google. Por tanto, los nuevos servicios relacionados con la comunicación requieren menos tiempo -generalmente invertido en llamar, y llamar, y llamar…- y, por eso, son más baratos.

Y es que, en las relaciones con la prensa, el teléfono es lo que más inversión de tiempo requiere. Llamar a periodistas para hacer propuestas de contenido es muy habitual en las agencias de comunicación -gabinete prensa low cost y no low cost-, y la mayor parte de las veces la respuesta que se obtiene es negativa. Puedes pasar toda la mañana llamando para conseguir nada y eso encarece el coste del servicio. Además, muchos medios son tan efímeros que hasta un impacto en la televisión con más audiencia puede tener escasa relevancia en comparación con un buen posicionamiento en Google. Eso sí, no quiero que se me malinterprete: lograr impactos en medios tradicionales sigue siendo una de las patas fundamentales de una estrategia de comunicación. De hecho, también ayudan al posicionamiento en buscadores.

El teletrabajo abarata el precio final

Otro aspecto interesante también tiene que ver con las nuevas tecnologías. La gente está trabajando desde casa, a veces sentada en el sofá del salón, y se ahorra los gastos de mantenimiento de una oficina. Tan simple como eso. No es lo mismo pagar un alquiler en la Gran Vía, sus gastos derivados, el desplazamiento y comer fuera a diario, que levantarte de la cama y estar en tu despacho. Este trabajo se puede hacer con un teléfono y un ordenador, dos bienes que la mayoría de la gente ya tiene. Eso también abarata el precio del gabinete prensa low cost.

Y es que el teletrabajo ha pasado de ser una tendencia a convertirse en una realidad. ¿Quién no ha escuchado alguna vez la historia del cuchillero que vende para el mundo desde Castelserás, un pueblo de Teruel? También las habladurías decían que muchos emprendedores del sector digital se estaban yendo a países como Tailandia porque el coste de la vida era menor y por tanto tenían menos presión económica. Bueno, pues ya no son habladurías: está pasando. Por tanto, ¿quién me dice a mí que no es posible trabajar en comunicación desde, ya no digamos Castelserás o Tailandia porque quedan un poco a desmano pero, por ejemplo, Cercedilla? Calidad de vida, precios normales, buena conexión a internet y Madrid a una hora en autobús.

Menos personal

Al comienzo hablaba de las tremendas diferencias de precio entre las distintas agencias. La brecha es tan disparatada que parece increíble, pues en ocasiones estamos hablando del triple. La razón de este abismo de precios es, en muchas ocasiones, la organización interna de la agencia en cuestión. Si está dividida en departamentos y funciona por equipos, el precio se dispara y la eficiencia se reduce porque hay demasiados puestos de supervisión. Además, en muchas ocasiones, el trabajo recae sobre los becarios. Sin embargo, aquellas empresas cuya organización interna está menos sobrecargada -es decir, no cuentan con equipos sino que todo depende de una persona-, pueden ofrecer mejores precios porque la mano de obra es menor. Es el caso del gabinete prensa low cost.

¿Es arriesgado entonces contratar una agencia que no funciona con equipos? Depende, de nuevo, de su organización interna: ¿tiene un problema de rotación de personal? ¿cuál es el grado de conocimiento que el consultor tiene del cliente? ¿los resultados se ajustan a sus expectativas y objetivos? Un gabinete prensa low-cost es una excelente opción si se tiene claro qué se quiere, el contacto con sus profesionales es fluido y los resultados son los esperados. En resumidas cuentas, las iniciativas llegan a buen puerto por quién está detrás de ellas.

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